Steven Ortiz, de 17 años, consiguió un trueque entre un celular y un Porsche descapotable. Resulta que el joven de ascendencia latina soñaba en tener un deportivo, pero sólo contaba con las ganas y, algo fundamental en estas aventuras, ingenio y perseverancia.

La historia comenzó en 2008, cuando el capital inicial de Steven era de apenas un viejo teléfono que le regaló un amigo. A través de Swapp, y sin trucos de por medio, consiguió un teléfono de mejor calidad. Al día, pasaba unas horas buscando algún producto para intercambiar, hasta que obtuvo un iPod Touch.

Ya llevaba bastante terreno avanzado, pero todavía le faltaba para cumplir su anhelo. Después del iPod vino una bicicleta y después otra más, que la cambió por un MacBook Pro. Ahí vino un gran paso: un comprador incauto le cambió el computador por una camioneta Toyota 4Runner del año 87′.

Como no tenía licencia para conducir, Ortiz cambió la mega camioneta por un carrito de golf. Después de 14 “Swapps” (trueques en Swapp), se hizo de un Ford Bronco SUV, de 1975, considerado una verdadera joya para los coleccionistas y el que finalmente cambió por un Porsche descapotable del 2000.

“La clave es encontrar a las personas que anden buscando lo que tú tienes. Por ejemplo, el hombre que necesitaba un laptop tenía un auto extra, por lo que ambas partes obtuvimos lo que queríamos, y sobretodo la facilidad con la que se hacen los trueques en Swapp“, explicó Ortiz, un joven persistente que ya piensa cambiar el vehículo de lujo, debido a que no puede pagar su manutención.

Steven Ortiz, de 17 años, consiguió un trueque entre un celular y un Porsche descapotable. Resulta que el joven de ascendencia latina soñaba en tener un deportivo, pero sólo contaba con las ganas y, algo fundamental en estas aventuras, ingenio y perseverancia.

La historia comenzó en 2008, cuando el capital inicial de Steven era de apenas un viejo teléfono que le regaló un amigo. A través de Swapp, y sin trucos de por medio, consiguió un teléfono de mejor calidad. Al día, pasaba unas horas buscando algún producto para intercambiar, hasta que obtuvo un iPod Touch.

Ya llevaba bastante terreno avanzado, pero todavía le faltaba para cumplir su anhelo. Después del iPod vino una bicicleta y después otra más, que la cambió por un MacBook Pro. Ahí vino un gran paso: un comprador incauto le cambió el computador por una camioneta Toyota 4Runner del año 87′.

Como no tenía licencia para conducir, Ortiz cambió la mega camioneta por un carrito de golf. Después de 14 “Swapps” (trueques en Swapp), se hizo de un Ford Bronco SUV, de 1975, considerado una verdadera joya para los coleccionistas y el que finalmente cambió por un Porsche descapotable del 2000.

“La clave es encontrar a las personas que anden buscando lo que tú tienes. Por ejemplo, el hombre que necesitaba un laptop tenía un auto extra, por lo que ambas partes obtuvimos lo que queríamos, y sobretodo la facilidad con la que se hacen los trueques en Swapp“, explicó Ortiz, un joven persistente que ya piensa cambiar el vehículo de lujo, debido a que no puede pagar su manutención.